Respuestas a los comentarios que me disteis

Hola a todos,

he leído vuestros comentarios y, en términos generales, estoy muy satisfecho con cómo ha llegado mi trabajo a mis alumnos. Os agradezco mucho la asistencia y la atención a los que habéis venido y el que os hayáis tomado la molestia de ayudarme con vuestra evaluación a mejorar como profesor. 

Sin embargo, hay algunas cosas que me gustaría puntualizar, sin meterme en comentarios concretos, algunas cosas que creo que no he logrado transmitir y que explican algunas de mis decisiones que no han sido entendidas por algunos de vosotros. Va dirigido a todos los que habéis venido a clase, pero sobre todo, a aquellas tres personas que no están satisfechas con mi forma de enseñar:


a)      PROFESOR - Como todos reconocéis (y en esto es en lo único que ha habido unanimidad) soy una persona abierta y agradable con la que se puede hablar,  ¿por qué los que os quejáis de falta de temario no os opusisteis a que fuera democratizado o no me preguntasteis si os podía hacer un temario? , me habría costado poco y nada haber puesto los temas por escrito y una serie de referencias. A los tres insatisfechos con las clases ¿por qué no me contactasteis en privado? Os habría podido ayudar a estudiar en paralelo la asignatura o habría hablado con vosotros sobre formas de mejorar algunos puntos. 

b)      TEMARIO - Generalmente un profesor de Literatura Medieval es Romanista o de alguna de sus variantes  (en su defecto, germanista, ya sea de Filología Alemana o de Inglesa). Esto quiere decir que o bien os mete El Cid/ la Chançon de Roland y/o la Divina Comedia hasta en la sopa u os va a torturar con Nibelungos y/o Beowulf todo el curso. Creo que no me equivoco si os digo que soy el único docente de la UCM que os puede dar una Literatura Medieval no local. ¿Con menos profundidad? Honestamente, tampoco (he comentado, aunque a trazos rápidos, temas como para desarrollar una tesis doctoral, sobre todo en las clases de épica), pero en una serie tan limitada de clases, o abarcamos mucho o profundizamos en un caso. El primer mes hice lo contrario, profundizar en el tema que mejor domino de la Literatura Medieval: Los mitos artúricos, y la crítica fue que todo un mes viendo Literatura Artúrica era mucho (a pesar de ser, desde mi criterio – por eso es mi especialidad – la parte de la Literatura Medieval más relevante con mucha diferencia). Tomar un temario de otro profesor era daros sólo de dos a cuatro temas (uno de ellos era  el de Amor Cortés que nadie quiso ver en clase). Resumir  1.000 años de Literatura en 30 horas es algo literalmente imposible (no existe un temario posible), hay que tomar una estrategia y creo que la de dar al alumno lo que quiere es mejor que dar lo que me tengo preparado y me cuesta menos dar. Al final, las clases son para vosotros.

c)       PROFUNDIDAD - Creo que la función de un profesor universitario no es la de masticarle los conocimientos a un alumno para que no le cueste profundizar, sino la de plantearle la curiosidad y resolverle las dudas para que sea el alumno el que vuele solo. Os propuse un huevo de lecturas, pero el entusiasmo por seguirlas fue nulo ¿Por qué tengo que obligar a toda la clase a que haga algo? Si quieres leer Literatura Medieval, ¡LEE COÑO! Las cosas, a mi manera de ver, no tienen que ser obligatorias, me gusta darle a todo el mundo la posibilidad de decidir qué quiere de mis clases y si alguno de vosotros quería más obligaciones, QUE SE LAS PONGA ÉL! Yo sólo os pedí que conocierais (y remarqué que no era necesaria la lectura sino que valía con una peli) el texto de Macbeth porque sino no os habríais enterado ni del NO-DO en la clase, el resto es cosa vuestra.

d)      OBLIGATORIEDAD - En todo momento he tenido en cuenta una cosa, que a veces parece que a alguno se le olvida: sois mayores de edad, no niños. Si tenéis edad para ser responsables penalmente de vuestros actos y para tomar decisiones democráticas sobre quién cojones va a ocupar el sillón de la Moncloa ¿no vais a tener edad para decir qué esperáis de una asignatura? Si queréis profundizar, no necesitáis que yo os obligue, hacedlo y acudid a mí para resolver dudas o para que os ayude con la hoja de ruta, pero cada uno de vosotros tendrá un objetivo de aprendizaje, no puedo fijar uno que os indique a todos cómo y por dónde si vais en direcciones distintas, pero siempre he estado disponible por todos los medios: tfno, whatsapp, email, blog, Facebook u otras redes sociales y, por supuesto, en persona. Si de verdad a alguno de vosotros le ha sabido a poco y quiere aprender por su cuenta, en cualquier momento sigo disponible. No lo dudéis, leed a Chrétien de Troyes o a Chaucer este verano en la playa y preguntadme dudas, comentadme cosas, pedidme consejo. A algunos les interesará unos autores, a otros otros.  Los habrá que querrán sex on the beach – en cualquiera de sus variantes: alcohólica y/o literal – y los que se irán de acampada arqueológica a las ruinas de cualquier ciudad romana. Habrá los que abran un libro de Shakespeare o de Salman Rushdie porque les habré causado curiosidad y los que ni conocerán mi nombre ni mi cara y a los que se les olvidará en un mes que en primero había una asignatura de Literatura Medieval porque sacaron un notable sin hacer ni el huevo. Lo importante es que vosotros saquéis lo que queráis de las clases (de las mías y de las de todos los demás) si lo que queréis es aprender de un libro, buscaos un manual y leedlo este verano (podéis empezar por surfear en Internet) para eso no necesitáis a un profesor (y muchos de los profesores serían perfectamente sustituibles por un libro, lo cual me invita a pensar que para eso tal vez la educación a distancia es preferible). Yo no he querido ser un sustitutivo de ningún libro y estoy seguro de, al menos, haber conseguido ese propósito. Siguiendo el mismo principio no he obligado ni a la asistencia, ni a la puntualidad, ni a nada de nada porque creo que las obligaciones se las tiene que poner uno mismo. Así es como se madura, se crece y se aprende.

e)      ORGANIZACIÓN DE LAS CLASES: Bien, yo soy una persona muy desordenada  (uno de mis peores defectos) pero desde vuestros comentarios al final del primer mes me he esforzado en llevar un temario preparado, con su power point y su organización. Cierto que me voy a comentar cosas que, a priori, pueden tener poco que ver con el tema, pero para leer un resumen de la Chançon de Roland no soy realmente necesario. El concepto universidad (como se puede deducir sin necesidad de un máster en etimología) viene de universo y creo que un profesor tiene que saber moverse en un universo superior al de su propia materia. Como os dije, intento ser el profesor que siempre he querido tener (y he tenido –literalmente- más de doscientos profesores universitarios).

f)       PUNTUALIDAD: Desde Marzo creo que han sido 3 veces las que he llegado con más de 3 minutos de retraso a clase. Acordamos que empezarían las clases a las 8:45 y sólo una vez me retrasé 10 minutos (inevitables, de todas maneras). Sin embargo nunca he puesto objeción en que alguien entre a las 9 o a las 9.15, 9.30 etc… o que, a mitad de la clase se salga por la razón que sea.

g)      EVALUACIÓN: Siguiendo el mismo principio de que sois mayorcitos y tenéis criterio, he delegado en vosotros la evaluación por dos motivos principales. El primero es PORQUE LO VOTASTEIS VOSOTROS EN CLASE POR UNANIMIDAD (o, al menos, casi unanimidad, no recuerdo). Entiendo que la presión social pueda ser fuerte, pero en privado me podíais haber dicho que os parecía una idea de mierda. “La democracia  es el peor sistema que existe después de todos los demás” (Winston Churchill). La segunda razón es porque creo firmemente que nadie como vosotros mismos para evaluaros. Hasta la fecha he recibido unas cuantas evaluaciones y, con muy contadas excepciones, la evaluación personal y la que los demás hacen del mismo alumno, son muy similares (un punto arriba o abajo). He leído una muestra aleatoria simple de los artículos y mi nota tampoco difiere gran cosa de la de la vuestra. La pondré porque me lo habéis pedido, pero no creo que varíe mucho. Creo, honestamente, que os falta seguridad en vosotros mismos y que tenéis miedo al grupo, que por una parte no queréis destacar en público por miedo a los comentarios y que, por otra, pensáis que la mayoría es vuestro enemigo y os va a evaluar mal. Yo quiero animaros a tened coraje y pasar de la masa. Así se hacen partidarios y así se luchan las injusticias, pero, aunque hay siempre un par de hijos de puta en cada grupo, la mayoría de la gente es honesta (alguno será un poco más vago, pero luego, creedme, suele responder con honestidad). Echadle cojones y pedid a los profesores (y me refiero a esos de los que comentáis que qué truñaco de clase) que os den lo que queráis. Recordad y aprended que, EN LA UNIVERSIDAD LOS QUE MANDÁIS SOIS VOSOTROS. Asumid esa responsabilidad de mando y llevadla a cabo. Os irá mucho mejor en la vida.


h)      RESUMIENDO – Esto no es ninguna bronca. Lamento que no le haya gustado a todo el mundo que venía a clase con normalidad, aunque hay una pregunta que yo tengo para esas personas: Si una clase no te aporta lo más mínimo y para aprobarla o, incluso, sacar nota, no necesitas ir, si el profesor te parece un gilipollas y encima te aburres en sus clases ¿por qué te levantas una hora y media antes los lunes y los martes para no faltar a sus clases? Tal vez, dedicar ese tiempo a leer un manual sobre Literatura Medieval o leer algún texto de la misma te habría sido mucho más productivo. Si eres de esos, piénsalo para la próxima.



     No quiero que todo esto suene a cabreo ni nada. Me lo he pasado muy bien dandoos clase y me alegra saber que la mayoría de vosotros también escuchándome, pero me habría gustado haber tenido más gente contenta (los tres que no lo están y haber enganchado a algunos de los que no vinieron, pero entiendo que lunes y martes a las 8.30 hay cosas mucho más importantes que hacer :D ) 

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